Ya no resulta extraño que en cualquier organización haya directores de proyectos. Incluso que haya este tipo de profesionales certificados. Por ejemplo, ¿Sabías que existen 932.720 directores de proyectos PMP activos, según PMI? (PMI Today, agosto 2019)

¿Nuestra organización gestiona bien los proyectos?

Pero, el tema de esta entrada se centra en si resulta suficiente tener directores de proyectos para que la organización gestione bien los proyectos. Ya introducimos, en una anterior entrada, qué pasos deberían desplegarse para implementar la gestión de proyectos en la empresa.

Modelo de madurez de la gestión de proyectos

Seguimos con el modelo que se propuso anteriormente del Dr. Harold Kerzner. Este modelo posee un lenguaje simple y una metodología sencilla para desarrollar; permite comparar entre organizaciones y también realizar una
autoevaluación de la situación actual de la organización. Evalúa la forma en que la organización está trabajando sus proyectos y el estado del proceso cinco diferentes niveles.

Los niveles propuestos son:

  1. Lenguaje común: reconoce la importancia de la gestión de proyectos y la necesidad de una buena comprensión de conocimientos básicos sobre gestión de proyectos, junto con el lenguaje y la terminología que los acompañan.
  2. Procesos comunes: reconoce que los procesos comunes deben definirse y desarrollarse de manera que los éxitos en un proyecto pueden repetirse y el fracaso puede evitarse en otros proyectos. Este nivel también reconoce que los principios de gestión de proyectos pueden aplicarse y respaldar otras metodologías empleadas por la empresa.
  3. Metodología singular: reconoce el efecto sinérgico de combinar todas las metodologías corporativas en una metodología singular para un mejor control. Tiene el mayor riesgo y el mayor grado de dificultad. Una vez cometido, el tiempo y el esfuerzo necesarios para alcanzar un mayor nivel de madurez tienen un bajo grado de dificultad. Puede requerir un cambio importante en la cultura corporativa.
  4. Comparación: reconoce que la mejora del proceso es necesaria y debe ser continua. La compañía debe decidir “quién” y “qué” comparar.
  5. Mejora continua: la organización evalúa la información obtenida a través de la evaluación comparativa y decide si esta información mejorará o no la metodología singular.

La hoja de ruta para que la organización gestione bien los proyectos

Hay que entender, que tener directores de proyectos, es estar en el primer nivel de la escala. Igualmente, que la organización ya posea una Oficina de Gestión de Proyectos o una sistemática para la gestión de los proyectos o programas es estar en el nivel 2.

En el nivel 2, hablamos de:

  • Desarrollar una cultura organizacional que apoye la gestión de proyectos en todas sus perspectivas.
  • Identificar aspectos que permitan reforzar la gestión de proyectos y como los beneficios de su aplicación se pueden alcanzar.
  • Desarrollar metodologías y procesos de gestión de proyectos.

Si quieres completar el modelo podemos optar por otros más complejos, como la línea base de competencias organizacionales de IPMA.


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